Un trabajo
Qué tiene que conseguir exactamente. No «ayudar con marketing»: «preparar cada lunes el resumen de lo que ha publicado la competencia».
Agentes de IA
Un agente no es un chat al que preguntarle cosas. Es algo diseñado para ocuparse de una tarea concreta: sabe qué tiene que conseguir, con qué información trabaja, qué herramientas puede usar y hasta dónde puede llegar sin preguntar.
Entra información desordenada. Sale trabajo hecho.
La idea, en una fórmula
Sin alguna de las cuatro, tienes un chat. Con las cuatro, tienes algo que puede encargarse de un trabajo.
Un trabajo
Qué tiene que conseguir exactamente. No «ayudar con marketing»: «preparar cada lunes el resumen de lo que ha publicado la competencia».
Conocimiento
Con qué información trabaja.
Herramientas
Qué puede consultar o usar.
Instrucciones
Cómo debe comportarse.
No es simplemente preguntarle cosas a ChatGPT.
Para entendernos
Qué puede hacer
Casi todos los encargos que nos llegan son una combinación de tres o cuatro de estas.
Busca, contrasta y organiza información de varias fuentes.
Trabaja sobre grandes cantidades de documentos sin cansarse.
Extrae información y encuentra relaciones o patrones.
Prepara borradores, informes o documentación de partida.
Comprueba periódicamente unas fuentes y avisa de los cambios.
Clasifica información y estructura procesos dispersos.
Convierte volúmenes enormes de información en algo útil.
Cuando tiene permiso, usa herramientas para hacer determinadas tareas.
Ejemplos
Estos son tipos de agente que sabemos diseñar. Cada uno se construye a medida del proceso concreto de cada organización.
Resume reuniones, organiza documentación, ayuda con el seguimiento, prepara el reporting, localiza información y revisa estados.
Lee documentación, localiza información, compara documentos, resume, extrae datos y relaciona unos con otros.
Investiga competidores, analiza mercados, identifica tendencias, prepara información y apoya la planificación y los contenidos.
Monitoriza fuentes, detecta lo relevante, organiza la actualidad, prepara borradores y ayuda con la documentación.
Trabaja con datos, detecta tendencias, encuentra relaciones y genera informes con lo que ha encontrado.
Responde consultas usando la información específica de la organización, clasifica preguntas y deriva los casos que lo requieren.
¿Y si lo tuyo no está en la lista? Analizamos el trabajo concreto y diseñamos un agente para ese proceso.
Contarnos el casoCómo lo creamos
Qué se hace hoy, quién lo hace, cuánto tiempo lleva y dónde duele.
A veces la respuesta es que no. Es parte del trabajo decírtelo.
Documentación, criterios y todo lo que hoy vive en la cabeza de alguien.
Con casos reales tuyos, comparando su resultado con el de una persona.
El trabajo real siempre tiene esquinas que no aparecen en una reunión.
Seguridad y confianza
Cuando algo trabaja con la documentación de tu empresa, lo primero que hay que decidir no es qué puede hacer, sino qué no.
No vendemos IA infalible. Se equivoca, igual que se equivoca una persona cansada a las siete de la tarde. La diferencia está en diseñar el sistema contando con ello: revisión donde importa y trazabilidad para poder comprobarlo.
Qué puede leer, qué puede escribir y qué no toca nunca.
Se define qué información entra y dónde se queda.
Cada respuesta debe poder señalar de dónde ha salido.
Puntos de parada donde decide una persona, no el agente.
Queda registro de qué ha hecho y con qué información.
Lo que el agente no debe intentar resolver, escrito desde el principio.
Un caso real
GamblingLex Spain es un asistente legal especializado en el sector del juego online en España. Integra la normativa vigente, la jurisprudencia y las resoluciones de la DGOJ para responder preguntas que antes obligaban a consultar cinco fuentes distintas.
Lo hicimos porque nos hacía falta a nosotros. Es exactamente el mismo planteamiento que aplicamos con un cliente: una tarea concreta, mucha documentación, y una persona perdiendo horas cada semana en encontrar algo.
Preguntas
Si tu duda no está aquí, es probablemente la más interesante. Cuéntanosla.
ChatGPT no conoce tu documentación, no puede consultar tu CRM y no sabe qué criterio sigue tu empresa. Un agente se construye sobre esas tres cosas y se le dan reglas sobre cómo actuar. La diferencia no está en el modelo: está en el trabajo de alrededor.
Suele ser al revés: cuanto más pequeño es el equipo, más caro sale que alguien dedique seis horas semanales a una tarea mecánica. Lo que importa no es el tamaño, sino que haya una tarea repetitiva y con mucha información de por medio.
Es la primera decisión del proyecto, y se toma contigo: qué información entra, dónde se aloja, qué proveedores intervienen y qué no sale nunca de tu organización. Si hay documentación que no puede salir, se diseña contando con eso.
Se va a equivocar alguna vez. Por eso se diseñan puntos de revisión humana donde el error tendría consecuencias, y se exige que cite sus fuentes para poder comprobarlo. Desconfía de quien te diga lo contrario.
Depende del trabajo y de en qué estado esté la documentación. Un agente acotado sobre información ya ordenada es cuestión de semanas; uno que tiene que integrarse con varios sistemas, bastante más. Lo primero que hacemos es decírtelo con franqueza.
No es el planteamiento con el que trabajamos. Lo que buscamos es quitar de en medio la parte mecánica —leer, buscar, ordenar, resumir— para que el criterio lo siga poniendo una persona. El criterio es justo lo que un agente no tiene.
Empecemos por lo pequeño
Cuéntanosla y estudiamos si podemos enseñársela a un agente. Si la respuesta es que no merece la pena, también te lo diremos.