Accesibilidad
Que se pueda percibir y usar.
Comunicación accesible y diseño conductual
Diseñamos comunicaciones teniendo en cuenta cómo acceden las personas a la información, cómo la entienden y cómo deciden. Combinamos comunicación, accesibilidad y economía conductual para quitar barreras y facilitar la acción.
Accesibilidad
Que se pueda percibir y usar.
Comunicación clara
Que se entienda a la primera.
Economía conductual
Que encaje con cómo decidimos.
Diseño
Que la jerarquía lo sostenga.
La idea de partida
Para que una comunicación sirva de algo hay que superar cuatro pasos seguidos. Falla uno y no importa lo bien escrito que esté el resto.
¿Puede llegar a la información?
Canal, formato, dispositivo, tecnologías de apoyo. Si no llega, no hay nada más que hablar.
¿Sabe qué significa?
Lenguaje, estructura, jerarquía. Una frase correcta puede seguir siendo incomprensible.
¿Puede valorar sus opciones?
Demasiadas alternativas, o mal presentadas, bloquean tanto como la falta de información.
¿Es fácil completar la acción?
El último paso es donde se cae la gente: formularios largos, pasos confusos, dudas sin resolver.
Diseñamos toda la cadena, no solo el mensaje.
Cuándo hace falta
Mandas una carta y la gente llama por teléfono para preguntar qué significa.
Un formulario tiene muchos más abandonos de los que deberían.
La comunicación explica bien el trámite, pero nadie sabe cuál es el siguiente paso.
La web es bonita, pero hay personas que directamente no pueden usarla.
Mandas mucha información y no se distingue qué es lo importante.
La campaña informa, pero no consigue que nadie haga nada.
El onboarding tiene tantos pasos que la gente se queda por el camino.
El documento es impecable jurídicamente e ilegible en la práctica.
¿Cuál es el tuyo?
Cuéntanos dónde está la fricciónAccesibilidad
La accesibilidad no va de una minoría concreta. Va de que una comunicación funcione con distintas capacidades, distintos dispositivos, distintos momentos y distintos niveles de familiaridad con el tema.
El mismo folleto lo lee alguien con baja visión, alguien con prisa en el móvil bajo el sol y alguien que se enfrenta por primera vez a ese trámite. Diseñar para el caso difícil mejora la experiencia de todos.
Primero: que más gente pueda usar lo que publicas.
Segundo: que se entienda y facilite la acción.
Tercero: que tenga en cuenta los requisitos aplicables.
Contraste, tamaño, jerarquía y uso del color.
Estructura, lenguaje, alternativas textuales.
Compatibilidad con tecnologías de apoyo.
Ese orden importa: personas, eficacia y después normativa.
Y además es un requisito
Conviene decirlo con precisión, porque circula mucha información confusa: no obliga a todo el mundo, ni a toda comunicación.
La Directiva (UE) 2019/882, conocida como European Accessibility Act, fija requisitos de accesibilidad para determinados productos y servicios: entre otros, equipos informáticos, terminales de autoservicio, servicios de comunicaciones electrónicas, servicios bancarios para consumidores, libros electrónicos, comercio electrónico y determinados elementos de los servicios de transporte de viajeros.
En España se traspuso mediante la Ley 11/2023, de 8 de mayo, aplicable desde el 28 de junio de 2025. La propia norma prevé matices importantes: las microempresas que prestan servicios quedan exentas de cumplir esos requisitos, y hasta el 28 de junio de 2030 los prestadores pueden seguir utilizando productos que ya venían usando legalmente antes de esa fecha.
Al margen de esta norma, el sector público español tiene sus propias obligaciones de accesibilidad digital, y existen estándares técnicos de referencia ampliamente utilizados en Europa para evaluar accesibilidad en productos y servicios TIC.
Fuentes: Directiva (UE) 2019/882 (EUR-Lex) y Ley 11/2023, de 8 de mayo (BOE-A-2023-11022).
Qué somos y qué no. Somos especialistas en comunicación, diseño, contenido y accesibilidad aplicada. No somos un despacho jurídico: no certificamos conformidad ni garantizamos cumplimiento legal. Lo que hacemos es revisar y rediseñar la comunicación desde una perspectiva de accesibilidad, teniendo en cuenta los requisitos que resulten aplicables, y trabajar junto a vuestros equipos jurídicos o de compliance cuando hace falta determinar el alcance.
Te ayudamos a incorporar los requisitos al diseño, no a maquillarlos al final.
Sigue mereciendo la pena: menos llamadas, menos abandonos, más gente que completa.
¿No sabes si te afecta?
Revisamos tu casoAccesibilidad cognitiva
No toda barrera es visual o técnica. Un texto que se puede leer perfectamente puede seguir siendo imposible de usar: demasiada información, estructura enrevesada, lenguaje innecesariamente difícil o ningún paso siguiente claro.
Estimado/a usuario/a: en relación con el expediente de referencia, y de conformidad con lo dispuesto en la normativa vigente, se le comunica que, para proceder a la correcta tramitación del mismo, deberá aportar la documentación acreditativa que resulte preceptiva en el plazo establecido al efecto, sin perjuicio de lo cual podrá presentar cuantas alegaciones estime oportunas, advirtiéndole de que la no aportación en plazo podrá dar lugar al archivo de las actuaciones.
Te faltan 3 documentos para terminar
Tienes hasta el 30 de septiembre. Si no los mandas, cerramos el expediente.
¿Tienes dudas? Llámanos al teléfono de arriba.
Ejemplo ilustrativo redactado para esta página. No corresponde a ningún trabajo concreto.
Economía conductual (BECO)
La economía conductual estudia cómo tomamos decisiones realmente, no cómo suponemos que deberíamos tomarlas. La aplicamos al diseño de comunicaciones y procesos para reducir fricciones, ordenar mejor la información y facilitar acciones.
Porque las personas no leemos toda la información, tenemos la atención limitada, usamos atajos, posponemos lo que nos abruma y abandonamos un proceso por detalles pequeños. Diseñar ignorando eso es diseñar para una persona que no existe.
Dónde está el límite. Esto no va de manipular a nadie ni de «hackear cerebros». Va de quitar obstáculos para que la gente pueda hacer lo que ya quiere hacer. No trabajamos con patrones oscuros ni diseñamos para inducir decisiones que perjudiquen a quien las toma. Si un encargo va por ahí, lo decimos y no lo hacemos.
Menos opciones a la vez, mejor ordenadas.
Quitar pasos, campos y dudas que no aportan.
Que la jerarquía diga qué mirar primero.
Una acción clara, no cinco enlaces.
La misma información sirve o estorba según cuándo llega.
Saber que ha funcionado evita repeticiones y llamadas.
Qué podemos hacer
Miramos dónde están las barreras y las fricciones, con qué frecuencia aparecen y cuánto cuestan.
Revisamos estructura, lenguaje, diseño y formatos, y proponemos cómo dejarlos.
Webs, apps, interfaces y servicios digitales, desde el diseño y no como parche final.
Informes, guías, cartas y formularios que se entiendan y se puedan completar.
Subtitulado y transcripción cuando hacen falta. Contamos con locución propia.
Simplificación, arquitectura de la información y lenguaje comprensible.
Aplicamos economía conductual para reducir fricción y facilitar decisiones.
Emails, notificaciones, onboarding y trámites digitales de principio a fin.
Para que vuestro equipo pueda seguir haciéndolo sin depender de nosotros.
Dónde se aplica
No hace falta un proyecto enorme para empezar. Suele bastar con coger la comunicación que más volumen de llamadas genera y rehacerla.
Tiene especial sentido donde hay mucha gente al otro lado y poco margen para el malentendido: administraciones y servicios públicos, banca y seguros, salud, educación, transporte, utilities, comercio electrónico, y cualquier organización con un volumen alto de atención al cliente.
Cómo trabajamos
Qué mandáis hoy, a quién y qué pasa después.
Dónde están las barreras y dónde la fricción.
Contenido, estructura, diseño y proceso.
Con personas reales siempre que sea posible.
Llamadas, abandonos, errores, tiempo de gestión.
Y dejamos criterios escritos para lo siguiente.
Cuando hay que revisar cientos de documentos, detectar patrones repetidos o mantener un criterio consistente en mucho contenido, usamos IA para hacer el trabajo pesado. Lo que sale de ahí es un borrador que revisa una persona.
Una herramienta automática no demuestra por sí sola que algo sea accesible. Detecta parte de los problemas técnicos; el resto exige criterio y, cuando se puede, probar con personas.
Es bastante más barato diseñar accesible desde el arranque de una web, una app o un formulario que arreglarlo cuando ya está en producción. Por eso esto no vive aparte: entra en los proyectos de producto y tecnología y en los de proyectos y comunidades, donde convocatorias e inscripciones se juegan mucho en la claridad.
Preguntas
Si tu duda es «no sé si esto me aplica», esa es exactamente la conversación que conviene tener.
Depende de qué producto o servicio ofrezcas. La Directiva (UE) 2019/882 y la Ley 11/2023 fijan requisitos para determinados productos y servicios, con exenciones —por ejemplo, para microempresas que prestan servicios— y con plazos transitorios. Lo primero es ver si tu caso entra o no, y eso se decide con vuestro equipo jurídico, no por nuestra cuenta.
No. Una campaña puede ser atractiva, creativa, eficaz y accesible a la vez. Lo que no puede ser es ilegible por decisión estética. Cuando alguien enfrenta diseño y accesibilidad suele ser porque la accesibilidad llegó al final, cuando ya no había margen.
No, y desconfía de quien lo prometa a la ligera. No somos un organismo de certificación ni un despacho jurídico. Revisamos, rediseñamos y documentamos las decisiones para que podáis sostenerlas, y trabajamos con vuestros equipos jurídicos o de compliance cuando hace falta determinar el alcance.
Ayuda, y la usamos, pero no basta. Detecta parte de los problemas técnicos y no ve casi nada de lo que tiene que ver con si un texto se entiende o si un proceso tiene sentido. Eso exige criterio y, cuando se puede, probar con personas.
Por la comunicación que más ruido genera: la que provoca más llamadas, más errores o más abandonos. Se rehace, se mide qué pasa y a partir de ahí se decide hasta dónde llegar.
No exactamente. La lectura fácil es una metodología concreta con sus propias pautas, muy útil para determinados públicos y contextos. La accesibilidad cognitiva es más amplia: incluye estructura, jerarquía, arquitectura de la información y diseño del proceso, no solo el texto.
Empecemos por una
Mándanos la que más llamadas te genera. Te decimos qué le pasa y qué haríamos con ella, sin compromiso.